Aceite de lavanda casero

El aceite de lavanda casero es muy fácil de realizar y resulta de mucho beneficio para la salud. Por mucho tiempo ha sido utilizado en el mundo de la cosmética, la medicina y la perfumería. Por esa razón, te traemos las maravillosas propiedades y beneficios de estas flores destiladas.

Además, te explicamos como hacer en casa este aromático aceite.

Propiedades del aceite de lavanda casero

Entre las muchas propiedades del aceite de lavanda, que sin duda mejoran la salud y el bienestar mental y corporal. Se encuentra su capacidad de reducir la tensión muscular y a tratar dolencias producidas por el lumbago, reumatismo y contracturas.

Aceite de lavanda casero

Debes saber que el aceite de lavanda casero es muy empleado por sus efectos antiinflamatorios y en el tratamiento de quemaduras, heridas en general y psoriasis. Así mismo, se le conoce por eliminar las impurezas de la piel como la producción de grasa y el acné, actuando como un antiséptico.

Igualmente, se ha comprobado su utilidad en el tratamiento de problemas respiratorios como el asma, la bronquitis, laringitis, tos y la congestión nasal. Debido a que relaja los músculos, facilita la respiración.

Es uno de los aromas preferidos en aromaterapia, pues reduce los niveles de estrés, baja la tensión arterial y regula la función cardíaca. Lo puedes utilizar para equilibrar tu sistema nervioso, para dolores de cabeza, insomnio y hasta depresión.

Por último, este aceite se destaca por sus propiedades digestivas, por lo que es ideal en el tratamiento de las náuseas, cólicos y diarreas.

Beneficios

Entre otras cosas, destaca por favorecer el crecimiento del cabello y prevenir su caída. También es ideal para tratar la caspa y mejorar el aspecto de los cabellos grasos. Como reducir la sequedad excesiva y acondicionarlo, combatiendo el frizz.

Aceite de lavanda casero

¿Sabías que es buenísimo eliminar para los indeseados piojos? Puede desinfectar el cuero cabelludo y eliminar hasta las desagradables liendres.

Lo mejor de todo es que deja un olor muy agradable con su uso.

¿Cómo hacer aceite de lavanda casero?

Realizar productos caseros te podría resultar más económico que comprarlos. Así que te indicamos como preparar tu propio aceite de lavanda casero:

  • Machaca las flores con un mortero para liberar los compuestos aromáticos
  • Ponlas en un recipiente de vidrio, con tapa de rosca.
  • Calienta un poco, aceite de almendras preferiblemente (o de oliva)
  • Vierte suficiente aceite hasta que las flores se cubran completamente
  • Ciérralo bien y déjalo reposar entre 2 y 3 horas en un lugar cálido, agitándolo de vez en cuando
  • Transcurrido el tiempo, vierte el aceite a través de una gasa o filtro de café.
  • Finalmente, llena una botella de vidrio (oscuro preferiblemente) con el aceite ya listo para utilizar.

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