Saltar al contenido

Iluminador: usos y aplicación

En los últimos años el iluminador se ha hecho hueco en nuestros neceseres y en muchos, ya se ha quedado como un complemento más de maquillaje.  Algunas chicas lo utiliza a diario y otras lo utiliza puntualmente; de cualquier manera, el iluminador es un producto que bien aplicado puede proporcionar resultados espectaculares en el rostro.

¿Qué es el iluminador?

Iluminador: usos y aplicación

El iluminador sirve para aportar luz y destacar algunas zonas estratégicas del rostro, dando un aspecto más saludable, fresco y joven. Es un producto que contiene partículas que atraen la luz por lo que la piel se ve más luminosa. No funciona como un corrector ni una base de maquillaje por lo que no es bueno aplicarlo sobre los defectos de la cara (granitos, ojeras ….) ya que nos puede arruinar el maquillaje.

¿Cuándo aplicar el iluminador?

El iluminador está indicado para:

  • Combatir el estrés y el cansancio del rostro.
  • Un rostro apagado y sin vida.
  • Después de una mala noche.
  • Para agrandar la mirada; aplicarlo en la zona del lagrimal y también en el arco de la ceja y así provocarás un efecto visual de levantamiento del párpado.

¿Dónde aplicar el iluminador?

Iluminador: usos y aplicación

  • Una vez aplicada la base de maquillaje, procederemos a aplicar el iluminador en las siguientes zonasFrente:
  • Aplicarlo en el centro para aportar luz general a todo el rostro.
  • Arco de la ceja: aplicarlo siguiendo la línea del hueso para conseguir una mirada más intensa y elevar el párpado.
  • Lagrimal: para evitar los ojos hundidos e iluminar la mirada.
  • Debajo de los ojos: todo dependerá de si tienes ojeras y/o arrugas o no. Si tienes ojeras y con el corrector consigues cubrirlas no te apliques el iluminador, si son muy tenues puedes aplicar un poco de iluminador y difuminarlo bien para disimularlas.
  • Si tu piel es madura y tiene arrugas muy marcadas deberías evitar el uso del iluminador en esta zona.
  • Tabique nariz: para conseguir dar relieve y volumen al rostro.
  • Arco de cupido (labio superior): como extra aplica un punto de iluminador, así crearás una ilusión de labios más carnosos.
  • Barbilla: aplicado en este punto, ayuda a definir el contorno del óvalo.
  • Pómulos: Aplicándolo en los pómulos conseguiremos resaltar la parte superior del hueso y borrar signos de cansancio. No se aplica sobre las manzanas, sino en los pómulos de adentro hacia afuera y difuminar.

    ¿Qué formatos de iluminador puedo encontrar?

Hoy en día podemos encontrar diferentes formatos para todo tipo de pieles; polvo, crema y líquido, sólo debes escoger el que mejor te vaya.  Lo que tienes que tener muy claro es que el tono de iluminador debe ser igual que el tono de piel o un poquito más claro. Nunca escojas un tono más oscuro.

  • Polvo: si tienes la piel grasa este es tu formato ya que absorbe el exceso de grasa. Si por el contrario tu piel es seca, debes evitarlo.  Aplicarlo con la ayuda de una brocha y evita el exceso antes.
  • Crema: formato ideal para pieles secas y evitarlo si tu piel es grasa.  Suelen ser más luminosos, duraderos  y se funden mejor con el maquillaje.
  • Líquido: de textura ligera se puede aplicar con los dedos a toquecitos y en pequeñas cantidades o bien con una brocha sintética.  Es perfecto para todo tipo de pieles.

Consejos de utilización del iluminador

  • No olvides que no es lo mismo iluminador que corrector, ambos productos de maquillaje tienen funciones diferentes.
  • No lo utilices en zonas con imperfecciones ya que si no las harás más visibles.
  • No utilizarlo en zonas con arrugas marcadas o líneas de expresión ya que sino las marcaremos más.
  • Si tienes bolsas evita aplicarlo encima ya que llamarás más la atención sobre ella, puedes aplicarlo justo debajo de la bolsa y difuminar bien.
  • Cuando apliques el iluminador, intenta que sea con luz natural o en su defecto con una buena luz artificial.
  • Los tonos rosados le sientan mejor a los tonos de piel clara, en cambio si tu piel es oscura; escoge tonos dorados eso si, no olvides difuminarlos correctamente.

¡Nos vemos a la próxima!