¿Hay cura para la artritis reumatoide?

Los avances en el campo de la medicina han proporcionado numerosos tratamientos a enfermedades articulares. La artritis reumatoide es una enfermedad crónica que afecta a gran parte de la población, donde el 70% son mujeres. Conoce todo lo relacionado a esta enfermedad que perjudica la movilidad de las extremidades del cuerpo y sus síntomas iniciales.

¿En qué consiste la artritis reumatoide?

Se trata de una enfermedad inflamatoria, que se caracteriza por ocasionar hinchazón en las articulaciones de manos y pies. Es un trastorno progresivo que se presenta en las personas mayores, especialmente en las mujeres con desgaste del cartílago. Esta enfermedad es ocasionada cuando existe una inflamación avanzada de las membranas sinoviales en ambos lados de las articulaciones.

La inflamación provocada, afecta el cartílago entre los huesos que actúa como almohadilla y que se desgasta con el tiempo. Lo que trae como consecuencia, un daño progresivo en el hueso y pequeñas muecas por el roce. Por lo tanto, se produce la hinchazón característica de esta enfermedad y la rigidez de las extremidades.

Cabe resaltar, que existen muchas enfermedades que afectan el aparato articular del cuerpo humano. Por esta razón, no se debe confundir la artritis con el reuma, ya que cada una tiene características propias. Así que lo más conveniente, es acudir a un médico especialista, para así diagnosticar de manera correcta esta enfermedad.

¿A qué se debe la artritis reumatoide juvenil?

En los jóvenes, es una enfermedad que no tiene causas específicas que originen el desarrollo de la misma. No obstante, los pediatras reumatólogos, han establecido ciertos criterios para diagnosticar la artritis reumatoide juvenil de forma más acertada. Por lo general, se presenta en niños menores de 16 años que manifiestan otras afectaciones como problemas de columna y de piel.

Es importante resaltar, que este trastorno no es contagioso y no existe evidencia de factores externos que lo ocasionen. En cambio, hay ciertas investigaciones que apuntan a la predisposición genética, como factor causante de la artritis juvenil. Esto quiere decir, que existen grandes posibilidades de que el niño haya heredado la enfermedad, mediante la combinación de genes.

Generalmente, los niños suelen superar este tipo de enfermedad si se aplican los tratamientos adecuados. No obstante, este trastorno puede influir de manera significativa en el desarrollo de la estructura ósea de los niños. Existen tres categorías para clasificar esta enfermedad, basándose en el número y la zona articular afectada.

  • Pauciarticular: es un tipo de artritis juvenil que se presenta en el 50% de los casos, abarcando 4 o menos articulaciones. Se manifiesta en partes grandes del cuerpo como codos, rodillas y tobillos.
  • Poliarticular: alrededor del 30% de los niños presentan esta forma de artritis, afectando 5 o más articulaciones del cuerpo. Es una afectación más grave que la primera, ya que se detecta en extremidades importantes como manos y pies.
  • Sistémica: también conocida como Still, es un trastorno más crónico de las articulaciones y menos común en los niños. Ya que afecta múltiples articulaciones, ocasionando la inflamación de importantes órganos internos como el corazón y el hígado.

Artritis reumatoide, síntomas iniciales

El primer síntoma que se manifiesta en las personas es la rigidez articular matutina. Esta se presenta luego de prolongados descansos o después de dormir, situación que dificulta la movilidad de las extremidades. Con frecuencia, suele ser acompañada con otros síntomas como: debilidad muscular, cansancio, fiebre y falta de apetito.

Posteriormente, la evolución gradual de los síntomas incluye la adición de nuevas articulaciones afectadas por la enfermedad. Las cuales se presentan de forma dolorosa, producto de la hinchazón y el enrojecimiento de la piel. Asimismo, los tejidos internos de la piel se tornan calientes y blandos como consecuencia de la inflamación. En algunas situaciones, se forma un líquido en el interior de la articulación denominado líquido sinovial, limitando los movimientos.

Un síntoma característico de esta enfermedad, es que los dedos tienden a desviarse levemente de su posición natural. Provocando que los tendones se deslicen fuera de su lugar habitual y originen otras deformidades similares.

Por otra parte, se pueden observar síntomas externos relacionados con esta enfermedad y las alteraciones ocasionadas, entre los cuales tenemos:

  • Fiebre sin razón aparente.
  • Cansancio y debilidad muscular.
  • Pérdida de peso.
  • Hormigueo en las zonas afectadas.
  • Bultos bajo la piel, denominados nódulos subcutáneos que generan ardor en las zonas inflamadas.
  • Sequedad en la boca y los ojos.
  • Fuertes y persistente dolores en el cuello.
  • Ronquera constante cuando se duerme.

El desarrollo de este trastorno es muy variable en las personas, en algunos casos se detiene su evolución de manera espontánea. Sin embargo, lo más habitual es que se prolongue durante toda la vida del paciente. Por otra parte, el reumatismo juvenil, puede desaparecer luego de aplicar los tratamientos correspondientes.

Artritis reumatoide causas más frecuentes

La artritis reumatoide aparece por diferentes causas, en donde se considera una de las más frecuentes, la genética de los familiares. No obstante, todavía no existen evidencias de que este tipo de enfermedad sea hereditaria. Asimismo, han establecido criterios de que las personas diagnosticadas con artritis, quedan con este problema después de tener alguna infección. En donde las articulaciones sean las principales afectadas por estos agentes infecciosos.

La artritis proviene de un factor extraño, que favorece la formación de anticuerpos, en donde tu sistema inmunitario ataca las membranas que rodean las articulaciones. De esta manera, se provocan las inflamaciones, que con el pasar del tiempo destruyen el cartílago.

Es importante saber que la artritis, hace que las personas estén más vulnerables a cualquier infección o virus que se encuentre en el ambiente. Por consiguiente, es importante saber a qué tipo de factores externos puede estar expuesto el paciente que padece esta enfermedad. A continuación, nombraremos algunas de las causas más comunes de este trastorno.

  • Fumar cigarrillos.
  • Elementos ambientales, aunque no se tenga muy establecido cuáles son, hacen referencia al asbesto y el sílice.
  • La obesidad. Las personas obesas, debido a su peso, tienen mayor posibilidad de sufrir de artritis.

Finalmente, se hace mención que las personas con artritis se encuentran tan frágiles que pueden desarrollar cualquier enfermedad con mayor facilidad. Donde se destacan:

  • Osteoporosis.
  • Nódulos reumatoides.
  • Síndrome de resequedad, que produce disminución de la humedad en boca y ojos.
  • Túnel carpiano.

Todos estos factores pueden influir, si no se supervisa la enfermedad y se realizan los cuidados debidos con un médico especialista.

Artritis reumatoide, diagnósticos médicos

Los criterios basados para diagnosticar la artritis son los hallazgos físicos, análisis de laboratorio y las pruebas radiológicas por imagen. En ocasiones, es necesario analizar el desarrollo de los síntomas durante 6 semanas para emitir un diagnostico definitivo.

  • Examen físico: durante esta fase, se realiza la exploración general del número de articulaciones afectadas, así como también la localización. Descartando aquellas inflamaciones que se deban a otro tipo de artritis o enfermedades similares.
  • Análisis de laboratorio: este tipo de prueba, consiste en realizar exámenes del líquido sinovial presente en las articulaciones. Mediante este análisis, se puede confirmar la presencia de artritis reumatoide y descartar otras enfermedades relacionadas.
  • Radiología: es una prueba que se puede realizar durante la fase inicial, para visualizar el estado de las articulaciones. De este modo, es posible saber la condición del cartílago entre las articulaciones y el desgaste de los huesos. El cual trae como consecuencia, la inflamación de los tejidos y la acumulación de líquido sinovial en las extremidades.

Artritis reumatoide: cura y tratamientos

Las personas que sufren de artritis, cuando asisten al médico hay que indicarle a qué enfermedad se están enfrentando. Ya que la artritis es una enfermedad que no tiene cura, para el caso de las personas mayores. Ciertamente existen tratamientos que pueden controlar la artritis reumatoide, los cuales deben llevar a cabo ciertas indicaciones. Entre ellas, el tipo de alimentación que deben tener y los medicamentos que pueden ingerir para aliviar dolor, inflación y rigidez. Ya que son síntomas a los cuales está expuesto el paciente y lo que se desea es prevenir mayores daños.

Es importante hacer mención que existen muchos tipos de artritis, pero todos conllevan al mismo dolor. Por lo tanto, es necesario saber qué tipo de medicamentos puedes usar contra ese terrible dolor en las articulaciones. Para los pacientes que padecen de artritis, es de gran ayuda tomar medicamentos anti-inflamatorios no esteroideos. Ya que estos son los encargados de disminuir la inflamación en las articulaciones.

Finalmente dependiendo del tipo de artritis, los médicos indicarán las combinaciones de medicinas adecuadas para las personas. Con el fin de poder controlar los dolores, ya que estos síntomas pueden afectar la vida de los individuos. Aunque todo dependerá del optimismo de ellos, porque hay personas que con este tipo de afectación, mantienen un estilo de vida normal.

Así que agrega a tu vida un poco de ejercicios y notarás los cambios. Además del ejercicio, debes mantener un periodo de descanso adecuado, lo cual ayuda a reducir las inflaciones y el dolor.

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Artritis reumatoide: tratamientos naturales

Como hemos mencionado, la artritis es un tipo de enfermedad que afecta a las personas sin importar la edad. Por ello, es ideal conocer los tratamientos naturales que puedes aplicar cuando sufres de artritis. Ya que lo pacientes que sufren este tipo de enfermedad, deben consumir medicamentos por largos periodo de tiempo. Por consiguiente, tenemos la solución para que cuando sientas esos molestos dolores articulares, puedas aplicar los siguientes tratamientos naturales:

  • Infusiones té: este tipo de bebida la puedes consumir al sentir esos desagradables dolores en las articulaciones. Para ello, solo debes hervir agua y tomarlo con hierbas como: jengibre, regaliz, alfalfa y hojas de ortiga.
  • Realizar masajes: un buen masaje ayudará a disminuir dolores, solo debes realizarlo con aceite de mostaza y crema de cayena. Haz esta combinación y verás los resultados.
  • Alimentación correcta: los pacientes con problemas de artritis, deben tener una dieta balanceada y saludable. En donde puedes incluir en tu alimentación una vez por día la berenjena. Ya que debido a sus nutrientes, son vegetales ideales para evitar dolores. Puedes prepararlo al horno, en puré y fritas pero con aceite de ricino.
  • Practica un poco de ejercicios: las actividades físicas, traen consigo buenos beneficios. Sin embargo, los pacientes con artritis, deben consultar a un especialista antes de practicar cualquier ejercicio. Es importante indicar que los ejercicios, son una ayuda para el fortalecimiento del músculo y favorables con el tiempo.
  • Realizar terapias: las terapias son otra manera de aliviar dolores y rigidez en las articulaciones. Por ello, te invitamos a realizar la hidroterapia, ejercicios que se practican en agua caliente con ayuda de un especialista.

Por consiguiente, si estás cansado de tomar pastillas, dale un giro a tu vida aplicando cualquiera de estos tratamientos naturales.

Cuida la salud de tus articulaciones

Las articulaciones representan una de las partes más importantes del cuerpo humano, que permite la movilidad de las extremidades. Gracias a ellas, podemos desempeñar múltiples actividades en nuestra vida diaria y en el entorno laboral. Por esta razón, es de gran importancia cuidar la salud de nuestro cuerpo, en especial aquellas partes que cumple una función motora.

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