Amoxicilina y alcohol

Amoxicilina y alcohol es una combinación que ocasiona muchas dudas. Con relación si el alcohol puede interferir en la acción de la Amoxicilina. En realidad, ingerir un poco de alcohol no representa mayor peligro, pero no es apropiado.

Hablemos de la Amoxicilina y alcohol

En primer lugar, esta afirmación de no poder combinar Amoxicilina y alcohol se cree se remonta desde la 2 guerra mundial. Cuando se inventó la penicilina, se inició el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual. Los médicos al formular el medicamento les expresaban a las personas que no podían combinarlo con el alcohol. Esto no era verdad. Pero debido a que el alcohol los desinhibía, era muy probable que tuvieran relaciones sexuales y propagaran la infección.

La ingesta de alcohol durante tratamiento a pesar de no ser perjudicial no es recomendable. De hecho, es mejor evitar su ingesta. Esto es debido a que la Amoxicilina es un antibiótico que se metaboliza en el hígado. Igualmente, el alcohol también lo hace. Por lo tanto, al organismo tratar de procesar el alcohol. Retardando así la metabolización del fármaco.

Lo importante es saber es que al consumir alcohol el sistema inmune disminuye su efectividad. Se presume, que si se está tomando en este caso Amoxicilina es porque tiene alguna infección o alguna patología. Ciertamente, lo más aconsejable es que su aparato inmunológico pueda trabajar al máximo posible. Este es otro motivo del porque es mejor evitar las bebidas alcohólicas. Por lo menos mientras este con este tipo de tratamientos.

Riesgos de interrumpir la medicación

De todo lo expuesto se deduce que, no es del todo inofensivo. De hecho, se puede tomar una copa de vino al día o un par de cervezas. Esto no va a producir un efecto perjudicial. Sin embargo, puede resultar una buena manera de evitar las bebidas alcohólicas. Sobre todo, en el tiempo que se esté haciendo el tratamiento. Incluso hasta días después de haber concluido con el medicamento.

También es importante resaltar que no se debe dejar de tomar la dosis de la medicación. Lamentablemente, las personas lo hacen con frecuencia. Por creer que se anula su efectividad si la toma con alcohol. Lo que ocurre en esos casos es que las bacterias que causan las infecciones coexisten más tiempo con el fármaco. Este hecho, las transforma en súper bacterias. Por lo tanto, es bastante difícil terminar con la infección. Bien sea en el momento que esta se produce o en otra enfermedad futura.

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