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Haz a un lado los malos hábitos alimenticios

Muchos expertos dicen que eres lo que comes y lo que ingieres repercute en tu organismo para bien o para mal. Por ello, es de suma importación eliminar todos los malos hábitos alimenticios que tengamos. Para que así de esta manera, nuestro cuerpo y mente funcionen armoniosamente gracias a lo que comemos.

 ¿Qué es una mala alimentación?

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Son muchos los factores que influyen en una mala alimentación. Por lo general, llevar una vida donde la comida frita, el azúcar, la sal, las calorías, sean el plato de cada día. Conlleva a que la persona sufra de enfermedades como las del corazón, la obesidad o la diabetes.
Por consiguiente, debes tener en cuenta que al pasar de los años, estos malos hábitos alimenticios pueden repercutir en tu salud. Para ello, es de vital importancia tratar de evitar:

  • Comer de forma rápida.
  • Ingerir poca agua.
  • Comer antes de irse a dormir.
  • Omitir el desayuno
  • Mantener las tentaciones a tu alrededor.
  • No comer frutas.

Cómo evitar los malos hábitos alimenticios

Se necesita ante todo, fuerza de voluntad y ganas de gozar de una buena salud en la actualidad y en un futuro. Partiendo de allí definiremos un poco lo anteriormente expuesto. Recordando que lo que comemos es un reflejo de quienes somos. Llevar una buena relación con la comida, determinará los cambios positivos o negativos que presentará tu cuerpo posteriormente. Para librarse de los malos hábitos alimenticios debes:

Ejercitarte

Realizar ejercicios cotidianamente te alejará de los malos hábitos alimenticios. Ya que es un compromiso que tienes con tu cuerpo, y no querrás echar por la borda tantas horas de ejercicios, por una tentación.

Evitar el estrés

La ansiedad está ligada a los malos hábitos alimenticios, ya que ésta, genera ganas de saciar el paladar. Generalmente cuando se está estresado, provoca comer algún dulce u otra comida exquisita que nos relaje un poco. De igual manera puede suceder al contrario, que el estrés disminuya el apetito y por ende, una mala alimentación.
Respetar las horas de comida

El acostumbrarnos a comer siempre a la hora que se debe, es un buen hábito que te mantendrá alejado de los malos. Por lo general, el aumento de peso se manifiesta cuando la persona no respeta el horario de comida. Al contrario come a toda hora, postres, dulces o algún alimento salado, que con el tiempo se vuelve un mal hábito alimenticio.

Dormir adecuadamente

Es de tan gran importancia al organismo, como llevar una sana alimentación o realizar cualquier tipo de actividad física. El descansar bien, repone todas las energías gastadas durante el día, además, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo.

Haz a un lado las tentaciones

Sabemos que hay tentaciones que consumirlas moderadamente no causa mucho daño, tal vez una o dos veces por semana. Ese pastel de chocolate o ese dulce que a la vista puede ser inofensivo, puede convertirse en una adicción. Trayendo como consecuencias graves enfermedades.

Al consumir el azúcar, el cuerpo libera insulina, esta hormona permite quemar y almacenar la grasa del cuerpo. Haciendo de esta manera que la persona engorde gracias al azúcar, que es una tentación que pocos pueden eludir. Esto se debe porque al comer un dulce el cuerpo libera endorfinas que dan esa sensación de placer. Mientras más se consume, más satisfacción, la cual puede volverse en una adicción. Es por eso que recomienda dejar a un lado las tentaciones que contengan mucha azúcar, para gozar de una buena salud.

Tu cuerpo, tu templo

 

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Esta frase es la más idónea para aquellos que quieren encontrar la armonía con su cuerpo. Por lo general, las personas que se sienten bien físicamente, también lo son emocionalmente, generando a su alrededor un aura positiva. Así que te invitamos a dejar a un lado los malos hábitos alimenticios conectándote con los más saludables.