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Depresion postparto

Hace poco tuve mi primer hijo, y aunque debería ser yo la deprimida, es mi esposo el que anda con depresión postparto ¿Es normal? ¿Debo dejar de pedirle que me ayude con el bebe para que se mejore?

Depresion postpartoAunque es cierto que los hombres no sufren los cambios hormonales que se cree provocan la llamada depresión postpartum, algunos de ellos también se deprimen después del nacimiento de un hijo a causa de muchos otros factores como: estrés financiero (raro es el padre que está exento de experimentar preocupaciones financieras una vez que toma verdadera conciencia de que en su familia ahora hay otra boca que alimentar, otra mente que educar y otro futuro que planear); cambio de atención (un padre que se había acostumbrado a ser el centro de la atención en la vida de su esposa, puede sentirse mal al descubrirse ocupando un segundo plano a causa de un bebé que exige cuidados constantes); menos sexo (muchos hombres ven tronchada su vida sexual con la llegada del pequeño); vida social alterada (al menos por un tiempo, hasta una comida informal con un amigo o una visita al cine con su esposa pueden ser imposibles para cualquier nuevo padre); y privación del sueño (hasta el padre que no se levanta cuando su bebé llora también puede terminar sintiendo los negativos efectos de un sueño interrumpido noche tras noche, y el cansancio físico usualmente toma un camino emocional, muy a menudo en forma de depresión). Determinando cuál podría ser la causa de la depresión de tu esposo, puedes ayudarlo a escapar de ella o, al menos, a manejarla mejor. De cualquier forma, para encontrar alivio a sus cambios de estado de ánimo después de la llegada de un hijo, los hombres no necesitan ir muy lejos. Fortalecer los vínculos con la familia y con el exterior puede ser suficiente para romper el ciclo depresivo y volver a la normalidad. Pero bajo ningún concepto debes liberarlo de sus obligaciones como padre para hacerlo sentir mejor.

Al igual que tú, muchas mujeres que perciben la depresión de sus esposos, tratan de aliviarla liberándolos completamente de todo tipo de obligaciones. Sin embargo, lo único que conseguirás con esa actitud es prolongar el mal carácter y la apatía de un padre deprimido. Para él será desmoralizante y aislador, y para ti será extenuante y contraproducente. Dada su naturaleza demandante y feliz, los propios niños pueden ser un antídoto muy bueno para la depresión temporal de un padre. Por otra parte, las mujeres que asumen los deberes de su esposo casi siempre se vuelven resentidas y críticas, y el criticismo hacia una persona deprimida sólo consigue hacer que ésta se sienta peor.