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Cualidades de una mujer lider

Descubre si posees las cualidades necesarias para ser una gran líder… Y si no las tienes, desarróllalas.

¿Eres una mujer lider?

Cualidades de una mujer lider

  • Visión. Los buenos jefes tienen que ser capaces de mirar el cuadro completo, no sólo los detalles. También deben poder mirar al futuro. De ese tipo de visión depende en buena parte su éxito personal y también el de la empresa.
  • Iniciativa. Las buenas ideas son esenciales para el desarrollo profesional, pero las ideas sólo pueden considerarse buenas si llegan a materializarse. Los buenos jefes deben trabajar para poder llevar toda buena idea a su próximo nivel: la implementación. Y para ello, además de tener ambición y planificación, se necesita mucha perseverancia.
  • Competencia. Un buen jefe debe saber lo que está haciendo y hacerlo muy bien. Debe ser experto en su departamento y entender las responsabilidades y tareas de las diferentes posiciones. Un buen jefe también debe creer en el producto o servicio que vende, y saber cómo venderlo.
  • Flexibilidad. Un buen jefe debe saber cómo reaccionar y adaptarse a las nuevas situaciones. Debe tener muy claro que el mercado está en constante cambio; por tanto, debe esperar y saber aceptar los cambios.
  • Habilidades sociales. Un buen jefe debe tener un excelente trato con la gente. No debe ver a sus empleados como simples recursos humanos, sino trabajar con ellos y escuchar sus comentarios y sugerencias.

Me irrito ante la más mínima demora. ¿Cómo aprendo a ser paciente?

Cuanto más estresada te encuentres, menos paciente serás. Pero como es imposible evitar todas las situaciones que causan tensión, necesitas aprender que la vida no siempre es perfecta, de manera que tienes que prepararte para las dificultades. Si estás estancada en medio del tráfico, escucha música para tolerar la demora; si la internet está lenta, repítete esto a fuego: Yo sé que me va a tomar un tiempo poder revisar mi correo o entrar en determinado sitio, pero no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Entonces, concéntrate en otra cosa mientras esperas, ya sea observar a la gente a tu alrededor o planificar tu horario para el próximo día. Ah, y en tus ratos libres, practica las estrategias anti estrés que te traemos aquí.

Libérate del estrés durante el almuerzo

Es uno de los mejores momentos para hacerlo.

Releja brazo y piernas. Siéntate en tu silla, abre tus puños, deja caer tus manos hacia el suelo y sacúdelas vigorosamente. Después, descruza las piernas, sacude tus pies y rota tus tobillos.

Piensa en algo divertido. Deja que venga a tu mente la imagen de algo o alguien que te haya hecho reír recientemente, y entonces sonríe o ríe en voz alta.

Usa tus dedos. Alivia la tensión acumulada en tu rastro colocando tus dedos sobre tus cejas y dejándolos correr hacia arriba (hasta el pelo) y hacia abajo (hasta el mismo cuello). Repite varias veces.

Exhala la frustración. Si estás molesta o frustrada, libérate de esas emociones negativas inspirando profundamente y forzándote a sacar la ira de ti a través de la espiración.

Visualiza. Si aun así sigues sintiéndote tensa a causa de alguna preocupación específica que no puedes resolver inmediatamente, visualiza el problema saliendo de ti y encerrándolo en un gabinete. Puedes dejarlo ahí hasta mañana, pero ahora es tiempo de serenarte.