Cómo quitar el hipo

Todo el mundo ha tenido hipo pero ¿sabes cómo quitar el hipo? A veces suele ser molesto pero gracioso al mismo tiempo. El hipo suele desaparecer al cabo de unos minutos pero interfiere con la conversación y la comida. Existen muchos remedios para intentar quitar el hipo.

¿Por qué se produce el hipo?

El hipo comienza cuando el diafragma tiene espasmos de forma involuntaria. El diafragma ayuda al proceso de respiración: Inhalar y exhalar. Al tener espasmos las cuerdas vocales se cierran rápido provocando el sonido distintivo.

Las variadas causas del hipo son:

  • Beber alcohol
  • Exponerse a cambios de temperaturas
  • El estrés
  • Bebidas carbonatadas
  • Comer muy rápido o mucho
  • El picante

El hipo culmina al cabo de unos minutos. Si este persiste por más de dos días debe acudir a su médico.

¿Cómo quitar el hipo?

Dentro de las variadas técnicas se encuentran aquellas de postura y respiración

  • Respirar mesuradamente. Esta respiración altera momentáneamente el sistema respiratorio. Solo con una respiración lenta inhalando hasta cinco y exhalando hasta cinco.
  • Aguantar la respiración. Este clásico método donde debes inhalar una bocanada de aire y retenerlo unos 10 o 20 segundos.
  • Puedes sentarte en un lugar cómodo y llevar las rodillas al pecho manteniéndolas durante dos minutos.
  • Comprimir el pecho. Puedes inclinarte hacia adelante lo que ejercerá presión en el diafragma.
  • Maniobra de valsalva. Intentarás inhalar aire mientras pellizcas tu nariz y tienes la boca cerrada. Verás que ejerce cierta presión en el pecho.

Cosas que puedes beber y comer para quitar el hipo

  • Chupar hielo. Puedes chupar el cubo hasta que se encuentre lo suficientemente pequeño para poder tragarlo
  • Beber agua helada. Así ayudarás a estimular el nervio vago.
  • Comer una cucharada de mantequilla de maní o miel. Espera que se disuelva en tu boca antes de tragarla
  • Comer un poco de azúcar. Durante unos 10 o 15 minutos espera a que se disuelva. Luego de eso traga el azúcar de tu lengua.
  • Chupar un limón.

Puntos de presión

Aplicar un poco de fuerza en estos puntos ayuda a estimular el nervio vago, frénico y el diafragma.

  • Jalar la lengua. Así estimulas los músculos de la garganta. Más de dos veces si lo crees necesario.
  • Apretar la nariz para cerrarle mientras se bebe un poco de agua fría.
  • Masajear la arteria carótida. Estas arterias se encuentran a ambos lados del cuello, ahí donde tomas la presión. Puedes recostarte y masajear ambos lados por unos 5 o 10 segundos.

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