Pomada antibiótica

Las pomadas son sustancias de aspecto cremoso que frecuentemente se utilizan en medicina y en el área cosmética con fines variados. En la mayoría de los casos, la aplicación de estas cremas aporta diversos beneficios a la persona que las aplica en su cuerpo o también son efectivas en las pieles de los animales. Dentro de este tipo de sustancias existe la pomada antibiótica, que ofrece beneficios medicinales, veamos de qué trata.

¿Qué es la pomada antibiótica?

Son sustancias que contienen uno o la combinación de varios antimicrobianos o antibactericidas. El contenido de agua en ellas es escaso, lo que las diferencia de las cremas comunes. Suelen estar compuestas por grasa y varios ingredientes que le dan esa consistencia semisólida. La pomada antibiótica, por presentar principios activos puede ser útil como remedio.

¿Cómo actúa y cuáles son las indicaciones de uso?

La mayoría de estas pomadas, actúan inhibiendo la síntesis de las proteínas de las bacterias. Su efectividad es en infecciones provocadas por bacterias mas no actúa igual sobre lesiones provocadas por hongos o virus.

Entonces, están indicadas contra infecciones que se producen en la piel, por lo que su uso es de forma tópica. No debe ingerirse. Dependiendo de la lesión o lesiones que tenga el paciente, el médico decidirá el tipo de pomada, ya que éstas pueden contener uno o varios antibióticos mezclados.

Dosis y usos recomendados

El médico tratante es el que determinará la cantidad de veces que se debe aplicar en la lesión y el tiempo que durará el tratamiento. Sin embargo, las pomadas antibióticas suelen recomendarse por 5 o 10 días. Probablemente se deban aplicar 2 o 3 veces al día. Todo va a depender del tipo de infección y de la reacción que tenga el cuerpo con su aplicación. Si la pomada antibiótica a los 5 días no ha producido ninguna respuesta favorable, el paciente debe ser reevaluado para cambiar el tratamiento y elegir otro que sea realmente efectivo.

Crema

Para aplicar la crema y que su administración se realice de forma correcta, la zona afectada debe ser lavada y secada de manera muy cuidadosa. Se aplica una pequeña cantidad de la pomada y se frota suavemente, cubriendo toda la zona afectada. Si es necesario se tapará con una gasa. Puede hacerse uso de un aplicador o hisopo de algodón, en caso de que el área lesionada sea pequeña, por ejemplo en la fosa nasal.

Efectos secundarios de la pomada antibiótica

Por ser pomadas antibióticas de uso tópico, por lo general no son absorbidas por la sangre y no ocasionan efectos secundarios. Si llegasen a aparecer, serían síntomas de alergia en la zona donde se aplica como por ejemplo: irritación, picazón, enrojecimiento y sequedad de la piel. Si la pomada antibiótica por algún motivo cae en los ojos, estos deben lavarse con abundante agua hasta eliminar los restos de la misma. El uso indiscriminado de ellas puede ocasionar resistencia por parte de las bacterias, lo que traería como consecuencias la no efectividad de las mismas.

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