¿Qué son los implantes dentales y para qué sirven?

Los implantes dentales es un dispositivo médico quirúrgico utilizado para rehabilitar, de forma funcional y estéticamente, la pérdida o ausencia congénita de uno o más dientes, permitiendo la instalación de la prótesis a través del apoyo directo del hueso mediante un proceso biológico llamado oseointegración.

Una persona puede perder una pieza dental por diversas causas, entre las cuales destacan haber sufrido de caries severas, enfermedades de las encías o algún tipo de traumatismo. Por eso, acudir a la consulta odontológica para considerar la colocación de un implante puede ser una gran alternativa.

Historia de los implantes dentales

Desde la época de los egipcios existen murales que muestran el cuidado de la salud bucal.

También hay registros anteriores (prehistoria) en el hallazgo (7000 a.C en Argelia) del cráneo de una mujer con el implante de un trozo de hueso de falange en la región de los premolares superiores.

En la América precolombina, los mayas realizaban el trasplante de dientes humanos o de animales. Además insertaban en el diente metales preciosos como jade, turquesa o cuarzo, entre otros. Mientras que para la Edad Media aparecen los primeros implantes removibles, sujetados con alambre de oro. Fue a principios del siglo XIX que se coloca el primer implante de metal.

¿Por qué se debe realizar el reemplazo de un diente ausente?

Más allá de la ventaja cosmética que representa ocupar ese hueco que existe en la dentadura y que se puede notar al sonreír, el implante ayudará a masticar mejor los alimentos y hablar correctamente. Ya que al existir un espacio vacío entre los dientes, uno de ellos se desplaza y puede modificar la forma de la mandíbula.

¿Cómo se realiza un implante dental?

Los implantes están elaborados con titanio, que al ser un material en estado puro es compatible con el nervio.

El procedimiento se realiza en la clínica dental por un implantologo, donde se colocará anestesia local. Justo después de hablar con el implantologo para conocer si el paciente sufre de diabetes, enfermedades coronarias o está tomando algún tipo de medicamentos.

El implante se inserta en la cavidad y se deben esperar alrededor de seis meses para que se produzca la oseointegración correcta, que sería la fusión del titanio con el hueso maxilar.

El más utilizado consta de una o más secciones, generalmente de forma variable entre el tronco cilíndrico y cónico con un sobresaliente que permite apoyar posteriormente coronas y puentes individuales hasta arcos completos.

El perno que asoma permite realizar una impresión de la muestra (después que esté sana la encía) para elaborar la pieza que se va a colocar. Finalmente se coloca el implante, que se verá igual que el resto de los dientes.

Cómo mantener una buena higiene bucal

¿Existen riesgos o complicaciones?

Los riesgos o complicaciones asociados con el tratamiento con implantes se pueden presentar durante la cirugía (como sangrado excesivo o lesiones en los nervios), los que podrían aparecer durante los primeros seis meses (infección y falta de osteointegración) y a largo plazo (como periimplantitis y averías mecánicas).

Pero al trabajar en tejidos sanos, un implante bien integrado con cargas biomecánicas adecuadas puede alcanzar un éxito que se encuentra entre el 93% y el 98% para la fijación y una duración de diez a quince años para los dientes protésicos.

¿Cuáles son los efectos secundarios de estos implantes?

Las posibilidades de complicaciones son pocas. Depende mucho del estado de salud y cuidados del paciente. Sin embargo se podría producir algún tipo de fractura en los implantes o debilidad de las reconstrucciones, aparatos dentales o infección en las encías.

El nivel de tolerancia y compatibilidad dependerá de la correcta planificación de la posición y el número de implantes es esencial para la conservación a largo plazo de la prótesis, ya que las fuerzas biomecánicas que actúan durante la masticación pueden verse afectados.

¿Cómo cuidar los implantes dentales?

La duración del implante depende de la higiene, dieta y salud de las encías. Es importante que el paciente le pregunte a su dentista cuáles son las formas correctas de cepillado. También el uso del hilo dental. Así podrás preservar el trabajo, la inversión de tiempo y dinero que se realizó en su boca para poder hablar. Y podrás sonreír sin vergüenza.

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